Un tema recurrente y espinoso tan generalizado en el mundo musical, tan difícil de contener, y que por la velocidad en que va el mundo, ha dejado de convertirse en una cuestión tan disimulada como en otros tiempos, todo originado por la disqueras en su afán de vender, sin prever que esto finalmente sería su hara-kiri, dejando ahora en manos de los artistas la manera en cómo arreglárselas para sonar un disco.
“Quien quiere pegar, tiene que pagar”! Ha sido la frase más brava que me ha tocado escuchar en mi carrera de periodista, y a la final todo es cierto. Maestros como Rubén Blades solo hacen parte del 10% de la población mundial de artistas musicales que no dieron Payola, aunque eran otros tiempos y primaba el talento por encima de todo, esta práctica ilegal en los Estados Unidos pero legal en Colombia, donde no hay una ley que la prohíba, si es inconstitucional porque tropieza con el derecho a la igualdad, pero en un medio musical donde la contrapayola dejo de ser un mito para convertirse en una deplorable actividad, y en que este caso La payola quedaría en un segundo plano, pero sigue siendo el mecanismo más fácil de adoptar para hacer sonar un tema en cualquier circunstancia. La contrapayola consta en pagar para bajar a la competencia del bus, ósea que no suene más que él, o en el caso más extremo que ni suenen sus canciones, como podría estar pasando en algunas zonas del país.
Es común y tan cotidiano el término de payola, que si o si, es un tema recurrente a tratar en cualquier situación promocional de un artista. Llegar a la cima con éxitos musicales solo lo logran unos pocos, si hablamos de nuestro genero haciendo un listado en orden mediático, ósea - el artista con mayor recordación en la gente, desde mi óptica sería el siguiente; Silvestre Dangond, Peter Manjarres, Martin Elias, Felipe Pelaez, Diomedes Diaz, Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Jorge Celedon, Los Gigantes, Ivan Villazon, Kvrass, Nelson Velasquez, Beto Zabaleta, Jean Carlos Centeno, Omar Geles. En algún momento de la vida estos artistas conocieron de la Payola directa e indirectamente, solo que ahora el entorno musical de cada uno de ellos es diferente, son los artistas mas mediáticos y más influyentes del genero, todos en un escalón diferente pero siempre alto, y aunque hoy estos artistas gozan de todo el cariño y la admiración de un público amante del vallenato, no cabe duda que en sus notables comienzos, sus disqueras o en algunos casos personas cercanas a ellos tuvieron que recurrir a esta práctica común, que garantiza que con la payola, música adelantada si suena. Y es que la payola no solo es un aporte de tipo económico, el término ha variado tanto por la fluida comunicación que existe entre muchos directores y artistas, ya que los saludos en las canciones se han convertido de lógica, en una manera de retribuir todo ese apoyo, es que un saludo de silvestre, estaría oscilando aproximadamente en 20millones el trió, y de ahí pa bajo el resto.
Así como también la payola dejo de sonar feo para muchos, el termino paso hacer llamado ahora alianza; conexión que se logra entre los artistas y los medios de comunicación de manera directa y sin intermediarios, esto ha hecho que cambie un poco el termino, lo que sería un ahora convenio, con papeles firmados y todo, y sin nada por debajo de la mesa, es lo que nos gustaría que muchos medios de comunicación implementen. Los medios que no están viviendo de la publicidad recurrente, están teniendo notables recortes de personal, - de presupuesto, que no se sabe que es peor, si salir despedido por recorte de personal, o que te bajen el sueldo considerablemente. Si se pudiera legalizar la payola tal como lo expuso el destacado Jorge Nain Ruiz en el Periódico El Tiempo, en el artículo del 10 de noviembre del 2005, donde mencionaba que el congreso de la republica debería ocuparse de este tema en pro del sostenimiento de nuestro folclor, en dos pasos fundamentales:
1. La legalización de “La Payola” lo cual implicaría que las emisoras o canales musicales cobraran una determinada suma de dinero para publicitar un tema musical, pero debidamente reglamentado y un monto que se aplicaría indiscriminadamente.
2. La penalización de “La Payola” consistente en que quien empleara esas prácticas fuese sancionado con cárcel y/o multa por enriquecimiento ilícito o por lo menos enriquecimiento sin causa.
Articulo que finalizaba con una frase muy contundente "¿Cuál es mas de culpar, aunque cualquiera mal haga, quien peca por la paga o quien paga por pecar?". Lo anterior hace claridad de una preocupación generalizada, y es la forma cómo llegan los nuevos músicos a la radio, todos los directores coinciden en que no es fácil. Algunos de ellos no suenan cantantes nuevos así de una vez. Muchos los mandan hacer el curso, ósea ir escalando posiciones, sonando en pueblos, en otras emisoras incluso, que hagan trabajo de promoción. Algunos le indican a los artistas que la radio es como el estudio: hay primaria, bachillerato y universidad. Siendo esta ultima la radio.
A muchos son los que les ha ido bien con todo esto, otros tantos que vienen atrás, entienden esta cruda realidad, y utilizan las redes sociales como la verdadera y autentica ventana para mostrar un sonido diferente, para darse a conocer como banda o como solista. Pero menos mal que en la gran urbe de la web hay cabida para todos los que quieran expresarse, incluyéndome, aunque todo esto no quiere decir que los resultados para los que quieran promocionarse en la web siempre serán favorables. Las redes sociales se convierten en un instrumento promocional siempre y cuando se sepa llegar al target indicado. Conozco historias fascinantes de artistas que iniciaron su sueño musical dando a conocer sus canciones por las redes sociales, recuerdo como la canción “Tay Loco” del grupo Kvrass aprovecho esta creciente fiebre para dar a conocer una canción, que conto con la aprobación de sus seguidores inmediatamente regándose como pólvora en todos los seguidores del vallenato.
De este ejemplo podemos afirmar que si hay artistas que han aprovechado su estilo particular para entrar en la radio, y Se podría hablar de otros géneros y dar muchos ejemplos, pero de esto no se trata nuestra articulo, pero si buscando la manera en que este tema pueda ser útil para los medios de comunicación dedicados a la divulgación musical de artistas, sea visual o auditivamente, que puedan mejorar a través de la legalidad y darle orden a esta repetida actividad en pro de un mejor bienestar para todos aquellos que dedican su tiempo y pasión a una labor que va mas allá de la identidad música.
Recuerdo tanto mi primer empleo como Locutor en una emisora de cadena en Santa Marta, hago memoria de la manera como llegue a ocupar este cargo, cuando el gordito sabio de la radio me había dicho que anunciara una canción para saber si mi voz cumplía con lo que se quería, tanto así que anuncie “Mi rival” una canción de Los Diablitos, razón suficiente para que el gordito de oro me diera un sí y tomara vuelo hacia santa marta a una naciente emisora vallenata. Mi sueño como flamante locutor de radio solo duro unos tres meses, ya que los 380mil pesos que pagaba esta cadena radial solo alcanzaban para la pensión y el transporte. Estos 90 días de trabajo más que un desafío por mi vida profesional en mis comienzos, resulto ser la escuela más propicia para conocer en que medio me estaba metiendo.
Fue así que las continuas visitas promocionales de muchos artistas de la región a esta emisora, traían consigo una propina que oscilaba en ese momento dependiendo de la amistad lograda con el artista, y mientras el jefe salía sonriente de su oficina, yo recibía atentamente las ordenes de cómo tenía que ser la programación musical de dicha canción. Fue así como los bolsillos de mis camisas se fueron ensanchando en mi corta estancia en esta ciudad, todo por la rutinaria frase “Guárdate ahí pa la gaseosa”, cosa que nunca fue para la gaseosa, pero si para tratar de llevar una vida digna en una profesión tan variante y con pocas alternativas para muchos de nosotros que nos desvelamos por seguir apasionados por un carrera compleja. Fue así me di cuenta que la payola siempre iba estar implícita en el ambiente en el cual me encontraba.
Algunos definen como; “Es Algo que no debió existir, y que acabo de rematar a un gremio donde ha llegado mucha gente de radio sin amor a su profesión”. Esta definición fue la expresada por un director de radio en la ciudad de Medellín cuando se le pregunto por el tema. Pero en ese mismo momento otra pregunta entro en escena, “Es justo el sueldo de muchos locutores de radio en Colombia?, a lo cual la respuesta fue tan inocua, que me permití creerle más a los comerciales de la famosa cruz de Gólgota.
Es que La payola trae enemigos en algunos casos, cuando no se cumple, algunos directores tienen como primer paso escuchar la canción, y si no gusta no va en programación, es claro que un director de radio no permitiría que su programación desvaríe por el simple hecho de cambiar su fuerte que le hace competir con otras emisoras, en su gran mayoría los directores saben a qué artistas apuntarle el éxito, tal como paso como El gran MARTIN Elías, al cual también le toco dar sus respetivos cariñitos a muchas emisoras, pero todos esos detalles son bien correspondidos en su actual momento musical, cuando el artista es bueno y tiene canciones exitosas, la payola entra mejor, y sabe mejor, porque se está cumpliendo.
En otros casos donde no se cumple, ningún artista va pelear con un director de radio de una cadena, algunos ya con puestos vitalicios, otras cadenas con nuevos personajes que apenas están incursionando en el medio; La radio trae consigo el colchón bajo el brazo, todo porque si en las encuestas no estás bien; es como el promedio del descenso en el futbol, es que si los de arriba notan que se llevan dos o tres EGM (Encuesta general de medios) con resultados devastadores, ese director va pa fuera, tal como sucedió hace unos años en Cartagena con un destacado locutor quien se creía tenia puesto eterno.
Es que con la proliferación de los canales locales y las emisoras comunitarias – “de los pueblos”, a la payola le nació Hija; La payolita es una las salidas más propicias para tratar de incentivar a muchos de estos atrevidos y emprendedores locutores, programadores, comunicadores, camarógrafos, presentadores y hasta repartidores de tintos, que hacen el intento de seguir creciendo en un medio cada vez con menos alternativas para muchos, y que a los pocos que gozan del privilegio lo hacen en pobres condiciones. La payolita ha llegado como anillo al dedo a muchos canales locales y emisoras de pueblos, en algunos casos ligada a regalos e incentivos en pro de la evolución de este gran esfuerzo de hacer medios bajo condiciones poco agradables económicamente, y que logran sobrevivir más que evolucionar todo por una pasión que no permite que abandonemos lo que tanto disfrutamos los que hacemos medios.
Y es que para nadie es un secreto de la realidad actual para muchos comunicadores social, locutores o periodista empíricos que disfrutan tanto de esta profesión, cada día esta con menos alternativas para muchos graduandos, los muchos egresados que salen a nivel nacional no llegan ni a ocupar el mas mínimo cargo originado por su profesión, algunos que lograron ubicarse en otras alternativas laborales, otros están de mototaxis, otros tantos dedicados a la bohemia y unos pocos ejerciéndola, muchos otros doblegando su esfuerzo laboral con sueldos paupérrimos que a veces no sirven ni para la gaseosa. Y es que con cadenas de radio con sueldos así, como un locutor o un director de radio no se va echar una carita al aire con la payola, mas cuando en muchas ocasiones no es necesario pedirla, ya los artistas saben cuando tienen que darla.
Lo que podría ser una oda a la payola para muchos, es más bien un extenso aporte a los eventuales cambios que siempre están por venir en el ambiente musical colombiano, mas cuando se habla de vallenato, nuestra música necesita el mayor oxigeno en el momento más indicado, y este momento llego, aunque los artistas cada día luchan por seguir en su inmutable contacto con la gente, los medios de comunicación siempre serán los mayores propulsores del vallenato, el auspicioso crecimiento de las paginas especializadas en el género, son los grandes sustentos de seguir informando y conectando a todos los que quieren el vallenato. La radio como principal medio en la difusión musical siempre la base para nuestra música vallenata, y aunque en repetidas ocasiones afirmamos el gran olvido del género en algunas regiones del país, no se puede negar que solo la radio impone éxitos, con payola o sin ellas.
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