jueves, 7 de febrero de 2013

Mi amigo, Felipe

Una sola canción bastó para demostrar sus ansias de grandeza en la música vallenata, su pasión era notable en cada interpretación, su estilo fue decorado momentáneamente  con su extraordinaria personalidad, y así fue llegando a sus seguidores  en cada rincón. Todo un personaje ejemplo de sacrificio y constancia, convertido en el gran cantautor de nuestro país, con una capacidad sorprendente para hacer música, hoy junto a Mane Julián lideran el mercado.

Aquí la historia.
Terminar mis estudios en la prestigiosa Universidad Autónoma del Caribe fue un logro extraordinario, esta alma mater me mostro todos los pasos para seguir en una profesión compleja, que depende solo del profesional en su ímpetu característico pasa salir adelante. Escuche hablar de Felipe en los corrillos de la autónoma, el ya un destacado compositor vallenato gozaba de cierto reconocimiento  en ese momento, debido a la gran proliferación de canciones exitosas que sonaban en las estaciones de radio interpretada por otros artistas.
Desde su inicio musical como cantautor,  los diferentes pueblos de la sabana comenzaban a identificar en Felipe, a un verdadero artista en todo su esplendor, no cabía duda para ese momento que sus canciones despertaban todo el interés de cualquier joven despechado o enamorado,  sus virtuosas letras llenas de modernismo y magia en sus decoradas melodías, cementaron enormemente las bases de su éxito hoy día.
El plus de Pelaez no solo radica en lo artístico, sin su don de gente quizás estos aplausos que hoy reciben ya hubieran mermado. Su gran activo radica en su amplia personalidad capaz de trasmitir su buena onda desde un plácido saludo con cualquier seguidor, o un amigo cercano o distante. Esta le ha servido como fortaleza en cada paso, Felipe es amigo,- es amigo de cada uno de los que seguimos su música, no niega un abrazo, ni un saludo, ni muchos menos deja de tomarse fotos con el más humilde seguidor carroñero. Ese es Felipe, el personaje que conocí a lo largo de esta profesión que deja más satisfacciones que riqueza, pero que sin duda me enseño a identificar seres humanos con don de estrella, figurado en la imagen de un extraordinario artista. 
Toda Colombia conoció del prodigioso talento de Peláez, pero hay algunas regiones que merecen todo el merito para su transcendental carrera; La sabanas de sucre y córdoba, sin dejar de lado su entrañable Barranquilla y su corazón Maicao, son epicentros de lucha y sacrificio en cada paso dado. “Felipe y su son guajira”  fue su primer disco, una mezcla de vallenato y bachata que al menos logro de primera mano, producir en Felipe esos deseos abiertos de escalar en un género, poco dado en ese momento a su estilo moderno, asi como tambien paso con su segundo album titulado "Deseos". Su tercer intento con Asita Feris solo pudo ser reconocido en las zonas donde empezó su trasegar. Pero sin duda que Felipe Peláez “Entre amigos”, es el trabajo discográfico que fundamento  su estilo, y así mismo dio el paso de desarrollo en su carrera. Este trabajo musical contaba con todos los artistas musicales que habían logrado éxito en sus canciones, durante este momento Felipe no dejaba de lado su intención de permanecer en la sabana, aquí sus canciones sonaban como un premio a su esfuerzo, sus amigos reconocían que solo era esperar, para que finalmente las victorias llegaron.
En sus primeros tropiezos como naciente cantautor, recuerdo dos momentos muy especiales que viví al lado de Peláez, en ese momento Henry Caicedo destacado manager y relacionista público se encontraban liderando este naciente proyecto. Mientras en Barranquilla sus pasos se agilizaban rapidamente, la región sabanera comenzó aplaudirlo en todo su esplendor. Aunque sus inicios no fueron los mejores; En mi primer evento con Felipe asistieron 300 personas, la ganancia que no fue mucha, alcanzo para los músicos que lo acompañaban en ese momento, todos eran oriundos de Sahagún - para aliviar costos. Después de esto no había para lamentaciones y nos tocaba parrandear para poder olvidar esos primeros trancazos y golpes del destino normales en cada paso de un artista,- los sacrificios traen beneficios.
Pero no todo en los comienzos fue tan duro, acompañar en ese momento a Felipe Peláez marco mi vida, conocí realmente a un gran ser humano quien para ese momento tuvo como acordeoneros a Jorge Caraballo, y en algunos casos a Mocnho Villa, dos destacados acordeoneros de mi tierra que lo acompañaron en sus inicios. Hasta que llego Luis Guillermo Zabaleta, un ejemplo de superación hoy dedicado a otras labores alejado del vallenato, para ese momento llegaba como su compañero de fórmula identificando un estilo palpable en cada una de las interpretaciones de esta banda, que nacía bajo el precepto del cariño de la gente.
El camino de este artista se fue alumbrando con el tema;  “Cuando quieras, quiero” se pego tanto, este tema en la voz de villazon, que también sirvió como estrado para empezar a liderar un talante cada vez más preciso y coherente en las intenciones de Peláez.  Después del éxito de este tema ahora en su versión acústica, empezó toda una subiendo mucho más provechosa en su ascenso. Más amigos, adeptos y  seguidores se sumaban a esa lucha constante de crecimiento musical. 
Con la llegada de un álbum mucho más maduro y estructurado en su estilo, Felipe empieza ese vertiginosa carrera en un momento en el que era liderado por otras figuras del género, que a simple vista no daban pie para la entrada de un nuevo protagonista dentro de este sistema. Muchos no  le veían futuro como cantautor, algunos se atrevieron a minimizar su carrera de compositor, mientras en estaciones  de radio quilleras, no entraban sus canciones como solistas.  Lo tienes todo y Borracha fueron las dos primeras cartas de presentación para expresar de que estaba hecho, el éxito de su versión acústica anterior direcciono su voz y su forma de interpretar su música, a un público carente de alternativas en el género,  y que poco a poco lo proyectaría como lo que actualmente es, un loco enamorado de la vida, la frase cliché que lo identificaría para la eternidad.
Sus aciertos en cada una de sus producciones materializan la enorme capacidad de un artista amante de lo bueno, tan amante de lo bueno que se inmortalizo en una calle de mi barrio en Corozal, donde tuvimos la oportunidad de realizar incontables parrandas con una guitarra cómplice de noches andariegas, y momentos de entrañables recuerdos en una de las etapas de su vida. Corozal la ciudad de los pasteles de arroz más sabrosos de Colombia se convertiría en sus comienzos en una ciudad de recuerdos tornadizos en la carrera de Felipe, un epicentro tan importante donde consiguió grandes amigos, entre ellos el gran Orlando Agamez,  gran compañero que ya no está con nosotros pero que lo ligaría por siempre con nuestro terruño.  
Su carrera es la muestra de esfuerzo plasmado en el total cariño de la gente, un impecable personaje soñador ejemplo de distinción para muchos, con la capacidad apremiante de mostrar en sus canciones la intencionalidad real de lo que siempre quiere en cada una de sus canciones. Su álbum “Diferente” es el punto cumbre de su identidad como artista, sin desmeritar el resto de las producciones anteriores, ya que cabe resaltar de antemano que cada Disco trae en su momento la importancia y anhelo requerido.
Hoy en su cumpleaños el mejor para regalo para Peláez,  es sin lugar a dudas su actualidad personal, dedicado a su gente, amigos y a su familia motor fundamental para lograr cada conquista. Su actual felicidad plasmada en sus hijos Juan José y Sara,  la estabilidad requerida para entender la vida desde la mirada de la paternidad, junto  a lo que siempre quería encontrar Felipe, la verdadera musa de su vida e inspiración, una búsqueda intensiva que alineo su alma cuando miro a los ojos de su actual compañera.
Se podrían trazar Más líneas de las indicadas en este artículo, podemos seguir exaltando a un ser humano con virtudes y defectos, podemos seguir contando experiencias del ayer en cada una de sus etapas como cantautor. Con lo que podemos finalizar es decir que Felipe Peláez  está cumpliendo con una de las frases que siempre se le escucho, “Ser un grande de la música en Colombia”, y vaya que si lo ha logrado.          

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